Construimos castillos, recreamos grandes batallas, miles de “bocatas” en la calle y cientos de pelotas chutadas… ¿Tanto hemos cambiado?

Susana Gutierrez 627467736

Mediadora extrajudicial

 

 

El minutero está a punto de llegar al número 12, ya casi son las 5 de la tarde… en un momento sonará la sirena del colegio y mi tarea de hoy estará finalizada. Hoy no tengo deberes y me espera una tarde de risas y juegos. Me pongo la mochila y vuelo en busca de mis hermanos, yo tengo dos y soy la del medio, pero tengo amigos que tienen 3, 4 y María tiene 5!!!!.

Llegamos a casa y mi madre nos ha preparado la merienda, un trozo de pan con aceite y dos onzas de CHOCOLATE, si chicos… hoy mamá, nos compró chocolate (mis dos hermanos y yo lo saboreamos, no sabemos cuándo vamos a volver a degustar ese sabor intenso que deja en nuestras bocas, junto al aceite y el pan ¡! es manjar de dioses!!.

Es hora de salir a la calle, una calle segura, donde hay miles de lugares para jugar, en nuestras mentes hay millones de juegos. Seguro que alguien se lleva la goma, que bien se me da saltar a goma… o noooo espero que alguien se lleve una cuerda, es muy divertido  jugar al pelotón de las aceitunas jajjajajja. Puede que incluso a alguien le dejen bajar el balón  (las madres a veces no nos dejan jugar a pelota, porque dicen que si se nos va la pelota a la carretera que nos pueden atropellar…. Ya pararán los coches cuando vean nuestro gastado balón!!!!!).

Los años van pasando y mi hermano mayor, ya no juega con nosotrosha aparecido una chica en su vida y solo tiene ojos para ella. Os confieso que me cae genial, es guapísima y me encanta su ropa, espero que le vaya pequeña y algún día me la pase a mí.

Ahora ya no jugamos en la calle todos tenemos nuestras vidas hechas, tenemos familias montadas, nuestros hijos se lo pasan genial juntos, son primos primos!!!! De esos que se tratan como hermanos y quieren salir a la calle como hacíamos nosotros, aunque los tiempos han cambiado y la calle no es tan segura como antes. Las comidas familiares son intensas mi madre cocina para todos, no veas como mima a sus nietos más de lo que a nosotros nos gustaría, pero ella dice que está aquí para malcriarlos (me encanta la experiencia de vivir la familia, me siento bien con ellos. Siempre me he sentido así, hemos tenido muchas peleas, incluso a puñetazo limpio cuando éramos pequeños, y salíamos corriendo, después de los dos o tres avisos de mis padres, mis padres no se andan con chorradas, una ostia a tiempo era su lema…)

Papá nos dejó hace tiempo, una enfermedad le llevó a no acordarse de su familia. Día a día veíamos como empeoraba su estado de salud. En su mente solo había espacio para el pasado, de eso se acordaba muchas veces, pero cuando ibas a darle un beso te miraba con ojos asustados, o no se definirlo… eran ojos de soledad, de sentirse extraño al  lado de todos nosotros. Siempre he pensado que podía sentir nuestro cariño, y que le gustaban nuestros besos y abrazos aunque no supiera quienes éramos, nosotros nunca olvidaremos quien fue él.

En ocasiones pienso, – Que cruel es esa enfermedad, hacerle olvidar todo y a todos, con lo unidos que estamos.

Los años siguen pasando y las canas expresan el paso de la vida en nuestras cabezas. Hoy elijo un pantalón negro y un jersey oscuro. Mamá ha decidido ir en busca de papá y nos ha dejado… creo que demasiado pronto, o quizá nunca es el momento para ser huérfana del todo.

Estamos tristes, lloramos juntos, pero si… seguimos juntos como cuando éramos pequeños, juntos hasta el final. Cada uno tenemos nuestras vidas, nuestras familias, nuestros niños han crecido y ya no nos reunimos tan a menudo (menos de lo que a mí me gustaría). Y lloro en  este lugar, donde hemos vuelto a encontrarnos.

Los encuentros están siendo muy seguidos, mamá y papá trabajaron toda su vida y dejaron una cartilla con dinero ahorrado y un pisito antiguo, lleno de recuerdos y de fotografías viejas. La habitación huele a mamá y al abrir el armario todavía la ropa de mi padre está presente, veo que nunca pudo desprenderse de ella, una vida juntos pienso.

 

 

 

Pero todo esto empieza a tomar un camino que no me gusta… surge una energía que envuelve nuestras vidas…. El CONFLICTO ya no importa cuánto jugábamos, no importa las tardes juntos ni la unión de nuestros hijos. Surgen egoísmos, peleas, malas palabras, resulta que no era todo tan bonito, ahora algunos de nosotros somos malos… con el lecho caliente de mi madre fallecida, hemos dejado de escucharnos…. Estando unos al lado de los otros, nos gritamos, abandonamos la habitación y la reunión…. No conseguimos quedar de acuerdo y aquí vuelvo a pensar…

“QUE CRUEL ES VIVIR EN CONFLICTO, SIN SABER GESTIONAR LAS EMOCIONES, NOS HACE OLVIDAR TODO Y A TODOS….

CON LO UNIDOS QUE ESTÁBAMOS…”

TE SUENA?

YO PUEDO AYUDAROS

 

Soy Susana Gutiérrez, soy Mediadora, y me dedico a mediar en los conflictos personales. Conflictos que suceden y separan a las familias. En este momento todos tenemos la razón, y al mismo tiempo las formas nos hacen perderla. Soy una mujer cálida y generosa, capaz de llevar hacia el entendimiento a las personas, y ofrecerles una vida más segura y confortable.

En el conflicto debemos avanzar por un camino de crecimiento, en un camino que todavía no está construido y entre todos debemos construir un acuerdo, únicamente desde aquí podremos alcanzar resultados positivos. Si buscamos el enfrentamiento solo encontraremos dolor e insatisfacción.

Somos libres de escoger que camino queremos construir.

 

¿En qué consiste el trabajo de una Mediadora?

Mi trabajo consiste en:

  • Reducir las tensiones entre las partes.
  • Facilitar la comunicación, siendo el proceso altamente confidencial.
  • Ayudar a definir claramente el problema y los orígenes o causas del mismo así como ayudar a comprender los intereses de cada parte.
  • Escuchar para promover la reflexión de las personas sometidas a presiones y conflictos y ayudarlos en la formulación de propuestas positivas y de acuerdos.
  • Generar confianza en las soluciones propuestas por las partes.
  • Y decidir si es o no posible la mediación. Existen otros profesionales cuando la mediación resulta ineficaz, o las partes no se encuentran en el proceso de la comunicación constructiva.

Hablaremos, nos entenderemos, expondremos lo que sentimos y sobretodo nos escucharemos. Es importante escucharnos a nosotros mismos, pero también es importante escuchar a los demás, sabiendo que el relato se realizará siempre desde el respeto (de eso me encargaré yo como mediadora). Recordar que las personas que forman parte de un conflicto familiar, han estado y seguirán estando dentro de vuestros recuerdos.

“Recuerda que mi objetivo es comprender lo mejor que pueda la situación, vista desde ambas partes, entender los intereses de cada uno y alcanzar una solución. Nunca revelaré a la otra parte NADA de lo que una parte me diga en las reuniones privadas, a menos que se me dé ese permiso. Las notas que tome servirán para guiar el proceso y una vez finalizado serán destruidas.”

RECUERDA QUE SI QUIERES, PUEDES

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Susana Gutierrez 627467736